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Diferencia entre rendimiento y poder calorífico

14-03-2013

Muchas veces nuestros instaladores y vendedores mezclan indiscriminadamente estos dos conceptos. Se supone que ello es por desconocimiento. Incluso he llegado a escuchar que es lo mismo. Hay que tener claro que el poder calorífico está ligado al combustible, en cambio el rendimiento está ligado al generador de calor. En ambos casos, cuanto más mejor. La diferencia es muy sencilla. Deseo que esta aclaración sirva de ayuda.

Poder calorífico

Los combustibles, por definición, al quemarse desprenden calor. Por ejemplo, 100 kg de leña proporcionan una energía determinada; 10 kg de esa misma leña proporcionan menos energía, obviamente. Si queremos comparar nuestra leña con el gasoil, hay que comparar la energía que desprende 1 kg de leña con la que desprende 1 kg de gasoil. Pues precisamente la cantidad de calor que se obtiene de la oxidación completa, a presión atmosférica, de los componentes por cada kilogramo de combustible es el calor específico. Habitualmente las unidades son:

• Combustibles sólidos:  kWh/kg

• Combustibles líquidos:  kWh/kg o kWh/l

• Combustibles gaseosos:  kWh/kg o kWh/m3

 

En nuestro ejemplo, la leña y el gasóleo tienen los siguientes poderes caloríficos:

LEÑA a un 10% de humedad:

 

GASÓLEO:

10 kWh/kg

 

El  gasóleo tiene un poder calorífico de más del doble respecto a la leña. Es decir, el gasóleo presenta una energía mucho más concentrada. 

 

Harina de otro costal sería el conocer cuánto vale 1 kWh de uno u otro combustible. En este caso, seguro que el kilowatio de leña es más barato.

 

Rendimiento

Imaginemos que en un depósito tenemos 100 kWh de leña (23,8 kg) y en otro depósito tenemos 100 kWh de gasoil (10 kg). Nos preguntamos, ¿estas dos cantidades de combustible deben aportar la misma energía a nuestro hogar? Pues no. Las calderas NO aprovechan el 100% del combustible. Hay una parte de combustible que se gasta y no es para calentarnos, como por ejemplo el calor que se escapa por la chimenea en forma de humos. Cuanto más buena sea la caldera, mejor será su rendimiento. Las mejores calderas de leña se mueven en torno al 75% de rendimiento. En cambio, las de gasoil se mueven alrededor del 90% de rendimiento.

 

En nuestro depósito imaginario de leña, los 100 kWh de leña se han convertido en 75 kWh de calor útil; el resto, 25 kWh (5,95 kg), no son útiles. Para el caso del gasoil, el calor útil es de 90 kWh; el resto, 10 kWh (1 kg), se han perdido para no volver jamás.

 

Las calderas de gasóleo ofrecen un mejor rendimiento, aprovechan mejor el combustible. A día de hoy ha salido una nueva tecnología en el mundo de las calderas de leña: la gasificación de la leña, que consigue mejores rendimientos.

 

Cabe destacar que aunque las calderas de gasoil tienen mucho más rendimiento, la calefacción de leña sigue siendo más económica.